Con la llegada del confinamiento de la población y el cierre de los centros en los que poder hacernos la depilación con cera en Madrid muchos de nosotros hemos tenido que optar por las soluciones caseras para que no parezca que estamos en el juego de Supervivientes.

Una cosa es ir en pijama todo el día u optar por el moño como peinado de moda y otra muy diferente dejar que nuestras piernas parezcan un peluche andante, sobre todo si tenemos que vivir esta cuarentena con nuestra pareja.

¿Qué hacer entonces para que nuestra piel parezca que se ha sometido a un tratamiento en un centro de belleza?

Limpieza y exfoliación

Es el primer punto por el que deberemos empezar, eliminar todo rastro de crema o cosméticos que tenemos sobre nuestra piel. Por lo tanto lavaremos bien la zona, o nos ducharemos pero sin aplicar cremas, exfoliaremos con suavidad y retiraremos la humedad de nuestra piel.

La exfoliación es imprescindible ya que evita la aparición de los pelos enquistados, mejora el agarre de lacera en nuestra piel (ya que no hay células muertas) y su efectividad. Si nos decidimos por la exfoliación es mejor que la hagamos el día de antes para que  nuestra piel no esté muy sensible.

Controlar bien la temperatura de la cera

Cada equipo casero de cera es diferente, por lo tanto tendremos que seguir las instrucciones de cada cera (ya que dependiendo de cual sea tendrá un punto de fusión diferente). Un truco es usar ceras más frías en zonas sensibles como las axilas.

Ya que en brazos y piernas una cera que percibimos  como  templada puede estar ardiendo si la aplicamos en axilas, ingles o pecho.

Así como que tendremos que ver los diferentes tipos  y formas de aplicación, cera tradicional, bandas, cartuchos roll-on… encontraremos infinidad de modelos.

 Proceso de depilación:

Ya con nuestra piel limpia y preparada y sabiendo cual es el proceso que debemos seguir procederemos a aplicar la cera. Esta siempre en dirección al crecimiento del pelo (nunca al revés), esperaremos a que se enfríe y tiraremos enérgicamente en dirección contraria.

Si es cera tradicional la podemos aplicar con una espátula, esperar unos segundos a  que se endurezca y tirar. Si por el contrario es cera roll-on usaremos bandas para retirarla, esta está  más indicada para zonas amplias, brazos o piernas.

Post tratamiento:

Finalmente tocará limpiar e hidratar la zona y así eliminar cualquier residuo de cera. para ello encontraremos que existen limpiadores específicos que disuelven la cera y facilitan que esta desaparezca sin tener que arañar la piel.

Una vez tenemos la piel limpia aplicaremos una loción hidratante o crema (ya que nuestra superficie ha sufrido) con un ligero masaje circular para que se absorba bien. Y sobre todo nada de aplicar lociones con alcohol o exponer la piel directamente al sol tras la depilación.

¿Nuestros trucos para que no sea dolorosa?

Existen varios trucos que usan en todos los salones de depilación con cera en Madrid para que el proceso de depilación sea menos doloroso, vamos a contarte un par de ellos que puedes hacer en casa también.

Abrir los poros, a través del calor y la hidratación. podremos aplicar toallas húmedas y calientes durante unos 30 segundos en las zonas que vayamos a depilar y después secarla zona.

El tamaño del pelo debe ser el adecuado, tendremos que controlar que sean pelos de entre 3 y 5 mm para que la cera se pueda adherir perfectamente. Si  son más largos puede que se partan.

Cuidado con los cambios hormonales como con la menstruación ya que hacen que zonas como la del bikini sean más dolorosas.

Durante la depilación aplicar talco para disminuir la fricción del tirón de la cera y así evitar que nuestra piel sufra.