Jesús de Nazaret es la figura central del cristianismo. La mayoría de los cristianos creen que es la encarnación de Dios Hijo y el esperado Mesías (el Cristo) profetizado en el Antiguo Testamento.

Prácticamente todos los estudiosos modernos de la antigüedad están de acuerdo en que Jesús existió históricamente, aunque la búsqueda del Jesús histórico ha generado una gran incertidumbre sobre la fiabilidad histórica de los Evangelios y sobre lo cerca que el Jesús retratado en la Biblia refleja al Jesús histórico, ya que los únicos registros de la vida de Jesús están contenidos en los cuatro Evangelios. Jesús era un judío galileo, que fue bautizado por Juan el Bautista y comenzó su propio ministerio. Predicó oralmente y a menudo se le llamaba “rabino”. Jesús debatió con sus compañeros judíos sobre la mejor manera de seguir a Dios, se dedicó a las curaciones, enseñó en parábolas y reunió seguidores. Fue arrestado y juzgado por las autoridades judías, entregado al gobierno romano y crucificado por orden de Poncio Pilatos, el prefecto romano. Después de su muerte, sus seguidores creyeron que había resucitado de entre los muertos y la comunidad que formaron acabó convirtiéndose en la Iglesia primitiva.

Las doctrinas cristianas incluyen la creencia de que Jesús fue concebido por el Espíritu Santo, nació de una virgen llamada María, hizo milagros, fundó la Iglesia Cristiana, murió por crucifixión como sacrificio para lograr la expiación del pecado, resucitó de entre los muertos y ascendió al Cielo, de donde regresará.

Jesús también es venerado fuera del cristianismo. En el Islam, Jesús (comúnmente transliterado como Isa) es considerado uno de los profetas importantes de Dios y el Mesías. Los musulmanes creen que Jesús nació de una virgen, pero no era ni Dios ni el hijo de Dios. El Corán afirma que Jesús nunca reclamó la divinidad. La mayoría de los musulmanes no creen que haya sido crucificado, sino que fue físicamente elevado al cielo por Dios. En contraste, el judaísmo rechaza la creencia de que Jesús era el Mesías esperado, argumentando que no cumplió las profecías mesiánicas, o que nació de una virgen milagrosamente. El judaísmo rechaza además la idea de que Jesús era divino y que luego resucitó, como afirma el cristianismo, o que era un importante profeta de Dios y que fue elevado al cielo con vida, como afirma el Islam.