Su lealtad y devoción prueba que son amados por los dueños de los Akita. Típicamente el Akita te seguirá de cuarto a cuarto en tu hogar, tal y como si fuera su único propósito resguardarte y sostenerte acompañado. No es violento en general con la gente, más tienen instintos altamente desarrollados de protección y se debe llevar cuidado cuando un invitado llegue a tu casa.

Es esencial realizar un cepillado de forma habitual ya que sueltan bastante pelo, sobretodo en temporada de muda. De esta manera no tendremos que adecentar el hogar en caso de que suelan pasar mucho tiempo dentro con nosotros.

Tiene un reverso recto y firme, con una región renal amplia y musculosa. Tiene el tórax profundo, costillas arqueadas y abdomen de manera perfecta levantado. Las extremidades precedentes y siguientes deben estar bien desarrolladas y ser fuertes para poder desenvolverse bien en todas y cada una de las actividades.

Este cánido requiere ejercicio de manera frecuente y debe ser cepillado de vez en cuando. No es, por ende, para todos y cada uno de los públicos pero cualquiera con experiencia alucinará con sus posibilidades. El de la fotografía es del subtipo “nipón” pero también está el “americano” que es levemente más pesado y braquicéfalo. Este perro, que durante un buen tiempo fue criado para la caza, recibe su nombre de la zona del norte de Japón de la que es originario.

Tanto el Akita americano como el Akita inu (o akita nipón) tienen peculiaridades comunes, pero asimismo diferencias notables. De hecho, nuestro protagonista es más grande y musculoso, llegando a pesares unos 52kg; el Akita nipón pesa unos 45kg.

Los perros más urbanos eran empleados, esencialmente, en las tradicionales riñas rituales y se les conocía como Kuwae Inu o bien Kuriya Inu, en la medida en que los perros de campo eran empleados en la caza mayor y se les conocía como Matagi Inu. Es muy usual que las distintas razas niponas reciban el nombre del área geográfica en la que se han desarrollado. De esta manera sucede con el Hokkaido, Kishu, Shiba, Kai, Shikoku y, por supuesto, con el Akita Inu.

Tras la Segunda Guerra Mundial muchos soldados norteamericanos regresaron a su país con estos canes como mascotas. Esto dio origen a la cría de la variedad americana de Akita, famosa como “línea Dewa”.

Los Akita Americanos son perros muy inteligentes y lo captarán enseguida. También tienden a cogerte de la muñeca suavemente para llevarte a donde quieren; es mejor evitar esto puesto que reafirma su dominio. Esta pluralidad canina desciende directamente de los Akita Nipones, empleados desde la Edad Media para la caza de osos, pero asimismo para la pelea de perros. Son considerados perros potencialmente peligrosos, en este enlace te lo explican

Además, llama la atención su cola, de longitud media, que siempre y en todo momento se sostiene arroscada sobre su espinazo. Sus patas son largas y también musculosas, bastante anchas y dispuestas para cualquier actividad enérgica, que además de esto sostienen un movimiento flexible y diligente.

La cabeza es ancha y triangular, con ojos pequeños mas bien proporcionados. Las patas son robustas y la cola la lleva enroscada sobre el dorso. Los orígenes de este increíble peludo son exactamente los mismos que los del Akita Inu.

Tienen pies de gato, con dedos arqueados y almohadillas gruesas. Acostumbran a llevarla arroscada, si bien no totalmente, sobre el lomo. Su personalidad imponente y sus maneras felinas distinguen a esta raza que desciende de los milenarios Akita Inu japoneses.

Necesita alimentarse mediante un pienso específico para perros grandes, que le ayude eminentemente a evitar enfermedades articulares y que nutra estructuras tan esenciales como el cartílago. El pienso adecuado también va a ayudar a sostener en perfecto estado su pelaje. Debemos eludir la acumulación de sarro en dientes y encías, para esto debemos proceder periódicamente a una higiene bucal con pasta de dientes y cepillo específicos para perros.

La raza Akita Americano encantó a los criadores de Estados Unidos y la línea de sangre fue desarrollándose gracias al incremento progresivo del número de criadores con una popularidad duplicada. Es importante la socialización desde cachorro con otros perros y personas para eludir esta dominancia tan característica. Necesita ejercicio intenso eso sí, siempre cuidado con el calor.

En cambio, si le hace frente el Akita Americano no reculará ni un centímetro. Si bien son muy juguetones, pueden pasar de forma rápida de estar tranquilamente jugando a adoptar un comportamiento violento. Por eso en el estándar de la AKC recoge que no se recomienda dejarlos solos con niños o bien animales pequeños.