La tecnología cada vez abarca más espacios y se ha hecho algo normal que siempre haya alguna novedad. Cuando se trata de los software de gestión, no importa la marca o el nombre; lo verdaderamente destacable es que integre de manera adecuada las diversas actividades de su empresa y que puedan responder a los requerimientos que surjan de las mismas.

Entre sus funciones debe hacerse cargo de la gestión del día a día de una compañía, sobre todo a lo relacionado con las finanzas y el manejo del inventario. Y aunque se pueda pensar que estos programas son muy complicados, es más incómodo realizar las diferentes tareas de la empresa sin el apoyo de los mismos. No todos los software o programas son iguales, tanto las funciones como sus objetivos varían mucho. Algunos de ellos son:

Software de gestión empresarial: es un programa diseñado para que englobe la gestión integral de una empresa y es conocido como ERP (Enterprise Resource Planning o Planificación de los Recursos de la Empresa). Mientras mayores sean el número de actividades y la magnitud de las mismas, también lo serán las funciones y áreas que contemple el ERP.

Debido a que en ocasiones estos programas son demasiado grandes, no son prácticos para todo tipo de empresas. En función de eso, han surgido diversos software de gestión empresarial vertical; que son en esencia el mismo ERP, pero han sido adaptados para las labores empresariales de sectores concretos.

Software de gestión comercial: también conocidos como CRM (Custumer Relationship Managenment o Gestión de Relaciones con Clientes), se encarga de la gestión comercial de una empresa, de llevar el control de la parte comercial incluyendo, por ejemplo, la información sobre los clientes, los productos, las ventas, las negociaciones, los pedidos, etc.

Está orientado a contemplar las tareas de los departamentos comerciales y de marketing de la empresa. Ello le permite concentrar la información en torno a temas comerciales, y así se simplifica mucho la gestión, con lo cual se consigue alcanzar los objetivos de venta con mayor facilidad.

En el caso de una empresa como los desguaces, se necesita demasiada organización para que pueda funcionar con eficiencia, sin que tanto el encargado como los empleados, se entorpezcan en sus labores. Una situación como esta sería muy negativa, ya que es algo que afecta a la productividad e imagen de la compañía.

Lo ideal sería poder contar con un software de gestion desguace, que esté adaptado a las necesidades particulares de esta clase de negocios y con el que se pueda tener toda la información en un solo lugar. Serían menos preocupaciones, más ganancias y un ambiente laboral controlado.