Las hidrolimpiadoras son máquinas que liberan agua a presión y son perfectas para quitar la suciedad adherida en suelos, vehículos, muros o paredes, muebles de jardín, etc. Incluso, podemos utilizarlas para desatascar tuberías o canalones.

Es, sin duda, una de las herramientas que más ayuda a la hora de limpiar exteriores o vehículos.  Pero,  no todas las hidrolimpiadoras son iguales. Las hay con distintas prestaciones. Por eso, es importante conocer los distintos aspectos a tener en cuenta a la hora de comprar una para acertar con la elección.

A continuación, vamos a ver cuáles son.

Presión de agua

La presión con que las hidrolimpiadoras liberan el agua se indica en bares (unidad física de presión). Cuanto mayor sea esta, mayor será su capacidad para quitar la suciedad adherida de una superficie.

Por ejemplo, según Limpiaplanet, una hidrolavadora con 120 bares de presión y un caudal de agua mayor de 400 l/h podría limpiar el porche de una casa de unos 10 m2, con suciedad ligera-moderada, en 25 minutos aproximadamente.

Potencia

Este factor está asociado directamente con la fuerza del motor de la hidrolavadora. Se expresa en vatios (W) y determina la energía que el motor le proporciona a la bomba para liberar agua a presión. Por tanto, cuanta más potencia tenga una hidrolimpiadora, mayor será la fuerza con la que liberará el agua.

Sin embargo, tienes que tener en cuenta que con una de 1400 W y 110 bares de presión vas a poder trabajar algo más de tiempo de forma continua que con otra con la misma potencia, pero con 130 bares. Esto se debe a que, al ser la presión mayor, la bomba le exige más energía al motor, haciendo que este se recaliente más rápidamente.

Caudal de agua

El caudal de agua es la cantidad de agua que es capaz de liberar la hidrolimpiadora en un determinado periodo de tiempo. Normalmente, se expresa en litros por hora. Cuanto mayor sea el caudal, mayor superficie será capaz de limpiar la máquina.

Tipo de bomba

La bomba consiste en una cámara que libera el agua a gran presión con ayuda del propio motor de la hidrolimpiadora. En función de la frecuencia con la que vayas a utilizar la máquina, así debería ser el material de la bomba.

Por ejemplo, las hidrolavadoras con bombas con cabezal de plástico están diseñadas para utilizarlas ocasionalmente, uno o dos días a la semana, entre 20 y 30 minutos/día.

Sin embargo, con una  hidrolimpiadora con bomba de cabezal de aluminio podrás limpiar hasta tres días a la semana, entre 35 y 45 minutos/día, pero si te decides por una con cabezal de latón, podrás darle un uso más intensivo.

De todas formas, ten en cuenta que las hidrolimpiadoras domésticas suelen tener o bombas con cabezales de plástico o bombas con cabezales de aluminio, aunque también las hay que mezclan ambos materiales.

Tipo de alimentación

Hay hidrolimpiadoras que funcionan con electricidad y otras con combustible (gasolina o gasoil). También las hay que funcionan con una batería, pero son las menos.

Las eléctricas necesitan enchufarse a una toma de corriente, por lo que puede resultar un poco incómodo moverlas mientras limpias (debido al cable, sobre todo). Además, tienen menos potencia que las hidrolimpiadoras a gasolina. Sin embargo, son más silenciosas y más ligeras.

Por otra parte, las hidrolimpiadoras de gasolina las puedes utilizar en cualquier lugar ya que no dependes de la corriente eléctrica. Asimismo, tienen más potencia que las eléctricas, pero hacen más ruido al trabajar.

Depósito de detergente

La mayoría de las hidrolimpiadoras te permiten limpiar con jabón para quitar las manchas y la suciedad más rápidamente.

Lo más habitual es que haya que acoplar una boquilla de espuma a la lanza, aunque también las hay con un depósito interno. Las más peculiares respecto a esto son las Karcher ya que o bien disponen de un tubo aspirador por donde aspiran el detergente directamente de la botella o bien permiten conectar directamente la botella de jabón a la máquina.

Accesorios

Las hidrolimpiadoras suelen venir acompañadas de una serie de accesorios, Utilizar uno u otro dependerá de la superficie o elementos que vayas a limpiar. Los más comunes son: lanza pulverizadora de dirección fija, lanza pulverizadora de presión variable, boquillas con diferentes ángulos de salida, limpiadora de suelos y dispositivo de limpieza giratorio.

De todas formas, que sean los más habituales, no quiere decir que todas las hidrolimpiadoras traigan de serie todos estos accesorios. Lo habitual es que traigan 2 o 3.

Y hasta aquí los aspectos más importantes a considerar la hora de comprar una hidrolimpiadora. Si los tienes en cuenta, tendrás bastantes posibilidades de acertar con tu elección.