El autor es cualquier persona física que crea una obra literaria, artística o científica.

Los autores de las obras audiovisuales comportan tres tipos de autoría diferentes. Así pues, se deben registrar los trabajos realizados por las siguientes personas:

  • por el director realizador
  • por el guionista, autor del argumento y del diálogo
  • por el compositor musical, incluido el letrista de la obra audiovisual.

 

Derechos de autor que se generan caben destacar tipos: los derechos patrimoniales y los derechos morales.

  • Derechos patrimoniales son los derechos de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación. Estos derechos se expresan en diferentes modalidades o soportes de explotación.
  • Derechos morales son los que hacen referencia al reconocimiento de autoría e integridad de la obra creada, y son irrenunciables e inalienables.

 

Gestión.- Siempre que una obra audiovisual sea exhibida en sala o emitida por televisión, se generan derechos de autor. Como autores, podemos y debemos cobrar estos derechos, para ello se debe registrar la obra audiovisual, deberemos indicar el porcentaje correspondiente para cada uno de los autores por la realización de la obra. Para poder cobrar estos derechos es requisito indispensable que la obra se estrene o emita en un medio que genere derechos (sala de cine, un canal de televisión, etcétera). Con el registro de la obra, el autor puede recibir los derechos patrimoniales que fija la Ley de la Propiedad Intelectual.

Se recomienda a los autores de obras audiovisuales que incluyan en los contratos de producción una cláusula de reserva de derechos porque el hecho de no reservar los derechos de comunicación hace que exista la posibilidad de dejar de percibir el cien por ciento de los ingresos para percibir solamente la quinta parte  del total.(un veinte por ciento)

Las entidades que gestionan los derechos ya tienen previstos unos porcentajes estándares para el reparto de los derechos de una obra. Pero se suele priorizar un pacto previo entre los diferentes autores antes de aplicar estos porcentajes. suelen ser estos:

  • Cincuenta por ciento para la parte literaria (la mitad será para el argumento y la mitad para el guión).
  • Veinticinco por ciento corresponderá a la dirección.
  • Un veinticinco por ciento será para la parte musical.

 

Los Derechos de los intérpretes, (actores, actrices e intérpretes musicales), según Signum Abogados Valencia que participan en la ejecución de una partitura también están regulados y tutelados por la legislación de la propiedad intelectual y la ley les reconoce unos derechos como de la misma forma que se reconoce al artista el derecho de percibir una remuneración equitativa por la comunicación pública, el alquiler, el préstamo y la copia privada de la obra audiovisual. Estos derechos y la remuneración correspondiente son administrados por una entidad de gestión.

La duración de estos derechos es de cincuenta años a partir del momento en que se lleva a cabo la interpretación o la divulgación de su grabación.

El artista tiene derecho a oponerse a que su actuación sea mutilada, deformada o a que padezca cualquier otro atentado que pueda perjudicar su prestigio o su reputación. Además, también tiene derecho a autorizar en exclusiva el doblaje de su actuación en su lengua y esta autorización se debe otorgar de manera expresa. El artista puede hacer uso de estos derechos morales durante toda la vida y, después de su muerte, los herederos pueden disfrutar de ellos durante veinte años.

 

Cesión.- Los derechos de autor solamente se pueden ceder de manera expresa porque, en caso de duda, se hace una interpretación restrictiva de la cesión. Es conveniente hacerlo por escrito, dejando claros los derechos cedidos, las modalidades de explotación, los soportes, el territorio y la duración de la cesión.

 

 

La contratación de los actores y las actrices (principales,  secundarios y de reparto) así como de los intérpretes musicales se debe hacer a través de un contrato laboral.

El actual convenio vigente (del 4 de julio de 1995) regula la relación de los actores (aunque no la de los figurantes) con los productores de obras audiovisuales. El trabajo del resto de los actores se regula por un Real Decreto de contratación especial en espectáculos públicos (RD 1435/1985, del 1 de agosto de 1985).