puertas

El deterioro de nuestras puertas, muchas veces es un tema que nos puede generar gran preocupación, esto debido a que pensamos en primer lugar en el gasto que nos puede generar.

Además de que las puertas son en primera instancia, nuestro primer mecanismo de seguridad, ¿Cómo dormir tranquilo si nuestras puertas no funcionan bien?

De igual forma la estética juega un papel fundamental, a nadie le gusta que vayan a su casa y vean las puertas caídas, estropeadas, agujereadas, pues eso hace que nuestro hogar no se vea nada bien.

Ya no te debes preocupar más, te traemos unos tips o consejos simples, para que tú mismo las puedas reparar, sigue nuestros consejos y harás un gran trabajo, tus puertas como nuevas van a quedar.

Como las causas del mal funcionamiento o deterioro de las puertas son múltiples, te vamos a desglosar la solución a diversas situaciones, en cualquier momento cualquiera de estas podrás experimentar. Este artículo de cerrajería también puede gustarte.

Puertas agujereadas o astilladas.

Si bien las puertas de madera son las que nos brindan una mayor estética en nuestro hogar, también es cierto que son sumamente delicadas, y fácilmente se pueden astillar e incluso agujerear. Para ambas situaciones te podemos aconsejar.

1.-Si está astillada, lo primero que debemos hacer es observar el área astillada, y con la implementación de cola pegar el área levantada.  Debes hacerlo con sumo cuidado, para que todo encaje lo mejor posible.

Dejas que se seque por un lapso prudencial, las indicaciones de la cola utilizada te podrán ayudar a saber el tiempo que debes esperar. Una vez transcurrido el tiempo, observamos hasta que punto quedaron imperfecciones.

De ser muy pronunciadas estas, utilizamos la masilla para reparar madera, existen de diversos tipos, tu elegirás la de tu preferencia, aplícala con mucho cuidado para no manchar otras áreas.

Una vez que se seque la masilla, utiliza una lija para realizar un mejor acabado, ahora solo te queda barnizar la puerta dejarla como nueva.

2.- Si la puerta está agujereada, existen dos métodos para solucionarlo, en primer lugar, a través de la implementación de la masilla que hemos mencionado con anterioridad, rellenando todo el hueco, dejando secar y lijando hasta que quede totalmente uniforme.

O bien, puedes utilizar una estrategia más económica y es la creación de tu propia pasta, para ella necesitaras, papel de periódico, agua, una olla y cola.

El procedimiento es sencillo, en un envase deja el periódico en agua durante toda la noche, posteriormente elimina el exceso de agua y coloca la pasta generada a hervir por unos minutos.

Una vez obtenida la pasta, agrégala cola, mézclala o amásala hasta que adquiera consistencia. Posteriormente rellena el agujero y retira el exceso con una espátula.

Déjala secar por todo un día, líjala una vez que esté completamente seco para lograr igualar el nivel y píntala.  Para este procedimiento se aconseja desmontar la puerta, para trabajar con ella más cómodamente.

Dificultad al cerrar la puerta.

Otro de los inconvenientes que podemos atravesar, es que nuestras puertas comiencen a funcionar mal, quizás por un desperfecto por sus bisagras, o desnivel en el marco, antes de solucionar debes determinar a ciencia cierta ¿Qué está fallando?

En caso de ser inconvenientes con las bisagras, puede deberse al desgaste de estas y que ya no ajusten perfectamente, lo que debes hacer es desmontarlas, para esto sólo necesitarás destornilladores y un poco de tiempo.

Verifica si las bisagras están dobladas, en caso de ser así, trata de enderezarlas, en caso de ser que no ajuste bien, el siguiente truco funcionara.

Coloca un pedazo de cartón en el orificio de la bisagra, trata de que sean del mismo tamaño, y vuelve a atornillarlo, verás que quedará más fija. Si la bisagra está muy deteriorada lo recomendable será cambiarla.

No está demás verificar el marco, en ocasiones el abrir y cerrar las puertas constantemente, lleva a que estos se desnivelen, quizás debas ajustarlo nuevamente.

Deterioro en la pintura.

El tiempo hace estragos en nuestras puertas, pero es muy fácil de solucionar, solo debes tomarte un poco de tiempo y pintarlas para que queden como nuevas, sigue los siguientes pasos.

  1. Es recomendable que, para trabajar más cómodo, desmontes la puerta, e incluso retira el pomo y la cerradura en general, para poderla pintar por completo.
  2. Aprovecha para verificar que la puerta no tenga imperfecciones, de ser así y presentar pequeños agujeros u orificios, no dejes pasar la oportunidad, repáralos de una vez, aplica una capa de masilla.
  3. Si aplicaste masilla deja secar, luego lija la puerta con mucho cuidado, para lograr uniformidad, lo ideal es sacar la pintura vieja para que al volver a pintar obtengas mejores resultados.
  4. Procede a barnizar o a pintar, dependiendo de tu preferencia y del diseño de tu puerta, utiliza una brocha o un pequeño rodillo, hazlo con mucho cuidado y conserva una sola dirección, de esta forma quedará mucho mejor, a si pintas en distintas direcciones.
  5. Evita que, a la puerta con pintura fresca, le caigan partículas de algún tipo, sino estas se pegarán y después de todo el trabajo, quedarán algunas imperfecciones.
  6. Si no desmontaste la puerta para pintarla, evita que se abra y se cierre, lo más recomendable es que sea durante todo un día, o de seguro se pegará al marco y al abrirla la pintura se dañará.

Como te podrás haber dado cuenta, reparar nuestras puertas, es muchos más fácil de lo imaginado, lo que necesitas es tomarte un poco de tiempo, entendemos que lleves un ritmo de vida acelerado.

Pero piensa que los beneficios de hacerlo tú mismo, es en primer lugar el gasto que te ahorras y además te estarás garantizando que quede como solo tú quieres, cosa que al contratar a tercero suele escapar de nuestras manos.

Aquí tienes nuestros trucos o tips, solo queda de tu parte implementarlos, son sencillos y prácticos, lee con detenimiento e inténtalo, así estarás garantizando la durabilidad de tus puertas, además de su buen funcionamiento.