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La eterna duda que tienen infinidad de conductores a lo largo y ancho de nuestro país con el paso del tiempo siempre acaba siendo la misma. ¿Cuándo deberían mandar su coche al desguace? ¿En qué momento se considera que ya no vale para circular y es preferible entregarlo a un centro autorizado de tratamiento de vehículos, para que proceda a desguazarlo y a reciclar las piezas que pueda?

En el mundo de los repuestos coches no existen en realidad reglas fijas, pero lo que está claro es que sí hay una norma que dicta el sentido común, y es que cuando un vehículo empieza a visitar el taller demasiado a menudo, es señal de que ya está en la recta final de su vida útil.

Por ello, conviene consultar con el desguace cuando se nos encienda la bombilla y sospechemos que podemos estar ya en una situación propicia como para sacar un rendimiento económico provechoso a cambio de la entrega de nuestro vehículo al desguace.

En esas situaciones podemos pedir un presupuesto sin compromiso a una empresa de desguaces cercana a nuestro domicilio, para que nos haga una estimación de lo que podríamos llegar a ganar a cambio de vender nuestro coche al desguace, en función del modelo y de la marca del mismo, así como atendiendo a otros factores como la antigüedad o el estado general de conservación de sus componentes principales.

Las empresas de desguace cuando se hacen con un vehículo nuevo lo primero que hacen es darlo de baja de la base de datos de la Dirección General de Tráfico, y acto seguido proceden a inspeccionar el interior y el exterior del mismo, para determinar en qué estado se encuentra exactamente, casi pieza por pieza. Las que se encuentren en mejor estado de conservación serán las mejores candidatas a salir a la venta como material de segunda mano, mientras que los componentes y piezas que no puedan pasar la correspondiente criba, acabarán destinados a ser chatarra o a ser reciclados.

No obstante, lo que muchos usuarios no saben es que incluso la chatarra se reutiliza a su vez como materia prima en según qué industrias, y además con buenos resultados. Por ello no hay que desestimar nunca el valor que tienen este tipo de subproductos industriales.

En los últimos años han proliferado gran número de empresas relacionadas con la compra y venta de componentes de automoción usados a través de internet, por lo que es señal de la buena salud de la que goza este sector, así como del cambio de tendencia que se está experimentando en los últimos tiempos. Cada vez más usuarios apuesta por reutilizar y reciclar para ahorrar dinero y no derrochar sus reservas monetarias.