La primavera es una época habitual para poner la casa a la venta. Pero, sin duda, la principal razón para hacerlo es que la mayoría de los pisos se venden en estos meses del año, así que nos queda un tirón en este incremento de las ventas. Sin embargo, si decides vender tu casa, ya sea una vivienda unifamiliar o un piso en un edificio de viviendas, es necesario que te informes de los trámites a realizar para poder venderla.

Por una parte, deberás hacer varios trámites técnicos para los que deberás de contactar con un arquitecto o un ingeniero. Por otra, para la documentación que necesitas te vendrá bien contar con una agencia inmobiliaria, un abogado o una gestoría.

 

Certificado energético

De los primeros trámites técnicos que necesitas hacer es el Certificado de Eficiencia Energética, muy necesario a día de hoy antes de poner el anuncio de la casa en venta. Tanto si lo anuncias en internet, en una agencia inmobiliaria o mediante carteles, debes mostrar la calificación energética de la vivienda.

Es bastante rápido y económico obtener el certificado energético . Después de que el técnico realice la visita al inmueble, en unos pocos días podrás tener el certificado, tu calificación y el justificante del registro del certificado en tu comunidad autónoma. Aún así, según dónde se encuentre la vivienda, la entrega de la etiqueta energética puede demorarse hasta unos tres meses.

¡No te alarmes! Si ya tienes la calificación y el correspondiente justificante de registro ya puedes poner el anuncio e incluso vender tu inmueble si encuentras comprador antes de que llegue la etiqueta.

 

Cédula de habitabilidad

La cédula de habitabilidad, también llamada licencia de primera o segunda ocupación, es el documento que el ayuntamiento concede tras comprobar la habitabilidad de tu vivienda. Para obtenerla es necesario un informe técnico realizado por un profesional.

Antes de solicitar la cédula de habitabilidad, puedes saber si ya tienes la licencia y si se encuentra vigente o caducada. Dependiendo de cuántos años tenga el inmueble, es posible que aún cuentes con la licencia de primera ocupación. Sea de primera ocupación o segunda ocupación, si esta se encuentra vigente puedes utilizarla y, si no la encuentras, puedes pedir un duplicado.

Si esta cédula está caducada, tendrás que renovarla con un nuevo informe. Siendo así, el técnico se ocupará de todo pero será el consistorio el que decidirá si te la concede.

En el caso de no tener dicha licencia, lo mejor será hablar con un técnico ya que probablemente necesitarás una legalización del inmueble, lo cual podría complicar el proceso de venta.

Tasación inmobiliaria

Se conoce como tasación o valoración inmobiliaria a la valoración del inmueble que hace un técnico para decir cuál es el valor de la vivienda. La cual no coincide con la tasación hipotecaria, que es la que pide el comprador para conocer el valor que tiene la vivienda a la hora de solicitar una hipoteca para comprar la casa.

Es importante tener una valoración realizada por un profesional experto para poner el inmueble a la venta a precio de mercado.

De cualquier modo, es algo muy importante tener una valoración real de un profesional. Este te ayudará a poner un precio ni excesivamente alto (que podría complicar la venta), ni demasiado bajo para no vender tu vivienda por debajo de su valor.

 

¿Qué papeles necesitas?

La mejor opción es contar con la ayuda de un profesional, ya que es muy probable que olvides alguno de los papeles o que desconozcas el proceso para recopilarlos. Cuando se trata de vender un inmueble es habitual acudir a un agente inmobiliario, aunque para conseguir estos papeles puede ser mucho más útil el trabajo de un buen abogado.

Necesitarás:

– La escritura del inmueble.
– Los estatutos de la comunidad de propietarios del inmueble.
– Un documento que certifique que estás al corriente de pago del IBI.
– Las últimas facturas de suministros de la vivienda pagadas.