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Ahora sí que estamos dando las últimas bocanadas a este curso, un curso que se ha pasado volando pero el que me deja un buen sabor de boca. El curso acaba bien con unas magníficas notas por parte de mi hija, y ahora toca descansar porque sin duda se lo merece y se lo ha ganado. Aunque vengan muchos días de descanso, no soy partidaria de que no toquen ningún libro en todo el verano, aparte creo que tampoco es bueno, no porque se les vaya a olvidar lo aprendido, eso no, porque los niños son esponjas que absorben todo y no se les olvida nada. Si no porque creo que deben reforzar, no debemos dejar que pierdan el hábito adquirido durante todo el curso, aparte que si no los llevamos a ninguna clase de verano aunque no lo creamos los niños también se cansan de las vacaciones de verano.

Aunque en un principio se cogen con muchas ganas según va pasando el tiempo al tener unos hábitos establecidos los niños se sienten raros y en ocasiones los echan de menos. Es por eso que lo mejor es no dejar que se duerman en los laureles, es descanso sí, pero trabajaremos un poquito todos los días sin agobios y sin prisas. Lo mejor de todo es comprarles un libro de actividades para el verano en una papeleria barata podremos encontrarlos a muy buen precio. Y sin duda será algo que a ellos les gustará hacer ya que se trata de actividades que suelen gustar mucho a los niños. Normalmente con sus dibujos preferidos de manera que no los ven como unos deberes aburridos.

Desde luego es una forma de pasar el verano lo mejor posible, para los padres también se hace largo y más cuando tenemos que trabajar y tenemos que transportar a los niños con los abuelos si no tenemos a nadie que nos ayude en casa. Es una manera de que lo lleven consigo de manera que en casa de los abuelos estén lo más entretenidos posibles y no den tanta guerra. Sin duda nos lo agradecerán. Aprender jugando es una manera estupenda de que nuestros hijos repasen sin verlo como un castigo o algo que deben hacer como norma. De esa manera la vuelta al cole llegará con la mente fresquita para poder memorizar enseguida nuevos conocimientos y los niños lo cogerán de una manera más receptiva.