Nunca apreciarás la importancia de tus rodillas hasta que te duelan y afecten tu movilidad. El dolor en la rodilla puede ser débil, leve y molesto, pero no puede ignorarse.

El dolor de rodilla puede provenir de un entrenamiento excesivo, de la artritis y del envejecimiento normal, o de una lesión. Independientemente de la causa, puede perjudicar al entrenamiento, la forma física e inclusive el caminar. Incluso los casos más leves de dolor de rodilla pueden limitar seriamente el movimiento y las rutinas de entrenamiento.

Puedes ayudar a controlar el dolor con los ejercicios adecuados tanto para las rodillas como para las caderas, una articulación que no debe ignorarse cuando se trata del dolor de rodilla.

Otra opción es utilizar floss band, una técnica que mediante bandas elásticas realiza un vendaje compresivo con el objetivo de tratar diferentes dolores..

 

Causas comunes del dolor de rodilla

El dolor en las articulaciones de la rodilla es bastante común, desafortunadamente. La mayoría de nosotros lo experimentamos hasta cierto punto, especialmente a medida que envejecemos.

Existen muchas causas posibles de dolor de rodilla y, aunque no se espera que lo diagnostiques como entrenador personal, sí puedes estar atento a los síntomas de tu cliente.

Como entrenador, comprender la causa del dolor de rodilla puede ayudarte a corregirlo. Si sabes que se debe a lesiones, desequilibrios de fuerza o sobre entrenamiento, hay cosas que puedes hacer para ayudar a tu cliente a manejar ese dolor.

 

Ejercicios de fuerza para el dolor de rodilla

Existen técnicas de análisis y corrección del movimiento para valorar el estado de la persona. Mientras no haya una lesión grave o una razón médica subyacente por la que tu cliente tenga dolor, es útil fortalecer los músculos de las piernas y las caderas con ejercicios como:

 

Sentadillas con una sola pierna

Realizar sentadillas con una pierna ayudará a asegurar que las piernas estén equilibradas. Sin embargo, lo más importante es que activará sus mecanismos de equilibrio que pueden ayudar a prevenir lesiones en la rodilla. Además, este ejercicio es genial para ver si la rodilla tiende a girar internamente, causando tensión. Al realizar este ejercicio a un ritmo lento y controlado, los clientes pueden concentrarse en crear un mejor movimiento y fuerza en general.

 

Puentes de cadera

Los puentes de cadera trabajan tanto los isquiotibiales como el glúteo, que ayudan a reducir o evitar las molestias articulares en la rodilla. Recostado sobre la espalda con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo, levanta las caderas y aprieta los glúteos.

 

Peso muerto con una sola pierna

Similar a las sentadillas de una sola pierna y los puentes de cadera, este ejercicio es útil para el equilibrio, la identificación y la corrección del desequilibrio y la resistencia de los isquiotibiales y los glúteos. Con la rodilla relajada y el pie apuntando hacia adelante, dobla las caderas, empuja los glúteos hacia atrás y baja las pesas hasta la espinilla. Vuelve de nuevo a la posición inicial.

 

Clamshells

Acostado de lado con una pierna encima de la otra, dobla las rodillas a 45 grados. Con los pies juntos, levanta la rodilla superior y la pierna y aprieta a través del glúteo medio. Es un movimiento pequeño, pero que ayudará a estabilizar la rodilla durante los movimientos de lado a lado.

 

Pasos laterales con banda de resistencia

Con una banda elástica alrededor de los tobillos, da un paso lateral hacia la derecha varias veces. Mientras completas el movimiento, mantén las rodillas ligeramente flexionadas y permanece en una posición de flexión de cadera.

 

Tabla con una sola pierna

En la posición básica de la tabla, con los antebrazos, las manos y los codos presionados contra el suelo, levanta un pie del suelo y mantenlo presionado durante varios segundos. Esto ayudará a desarrollar la fuerza central de manera uniforme y con la activación en una pierna.