cerraduras

Muchas veces por salir apurado de nuestras casas o trabajamos, tendemos a dejar olvidadas nuestras llaves, o incluso en ocasiones podemos hasta perderlas, en ese momento siempre nos preguntamos ¿Qué hacer?

No siempre tenemos a nuestra disposición a un experto para ayudarnos, en ocasiones suele ser muy tarde y no podemos llamar a ninguno, pues es muy importante comenzar a conocer técnicas que nos faciliten la vida.

A veces sin saberlo, en nuestras cosas cotidianas, podemos tener un aliado para solventar nuestras problemáticas del día a día, incluso si tienen que ver con las cerraduras.

Un gancho para el cabello, por ejemplo, aunque no lo creas puedes llegar a convertirlo en la mejor herramienta para abrir una cerradura ante la pérdida u olvido de la llave. Este artículo de elmundofinanciero.com puede interesarte.

¿Cómo hacerlo?

En primer lugar, utilizando tus manos, debes darle forma al gancho para el cabello, estíralo completamente hasta que parezca una pequeña barra de metal, posteriormente deberás doblar una de las puntas.

La idea es tratar de crear con el gancho una pequeña ganzúa, en este caso sería muy útil contar con una pinza de presión, pero en caso de tenerla, incluso la misma cerradura te será útil para darle forma al gancho.

Una vez que lo hayas logrado, el otro extremo, por donde tu sujetarás la pequeña ganzúa, dóblalo un poco también, de esta forma podrás sujetarlo con mayor facilidad.

Bien, ya tienes tu ganzúa, ahora comencemos a abrir tu cerradura.

Sigue los siguientes pasos.

  1. Lo primero que debes hacer es tratar de recordar hacia qué lado gira la cerradura para abrir, así te ahorras un poco de trabajo. Si no, no te preocupes, intenta hacia los dos lados.
  2. Introduce tu pequeña ganzúa, con el extremo doblado hacia abajo, empújalo tanto como puedas en la cerradura.
  3. Gira la ganzúa hacia el lado que la puerta abre, utiliza poca presión, pero hazlo con firmeza, no girará rápidamente, pero no desistas.
  4. Una vez que logres que se mueva, introduce la ganzúa con el lado curvo hacia arriba, y trata de ubicar los pernos o barras del cilindro, la idea es que una vez ubicados, los puedas mover hacia arriba.
  5. Quizás haya algunas más difíciles de mover, pero ármate de paciencia y ve probando cuales están lago atascadas, no utilices mucha fuerza, hazlo con suavidad.
  6. Debes repetir el mismo proceso con cada uno de los pernos, hasta que sientas que la cerradura ya ha cedido poco a poco, mantén la ganzúa bien sujeta en todo momento, sin fuerza, pero con precisión.
  7. Una vez que liberes todos los pernos, empujándolos hacia arriba, gira la ganzúa, como si usaras una llave y la cerradura abrirá sin ningún problema.

Sugerencias finales.

Abrir una cerradura requerirá de mucha paciencia, piensa que no eres un cerrajero experto, así que note ofusques, lo importante es no desistir, y por supuesto no perder la fuerza de la ganzúa, mantenerla estable, si la presionas mucho o muy poco no funcionará, consigue el equilibrio y se persistente.